Europa y el conflicto migratorio

refugiados

(Stratfor*).   La crisis de los refugiados en Europa no solo está generando cuñas entre los estados miembros de la UE , también está cambiando las demografías nacionales en todo el Continente. Las poblaciones de todos los países europeos ya están envejeciendo y muy pronto comenzarán a reducirse, con lo que crecerán las dificultades fiscales de sus economías. Aunque la inmigración puede ayudar a fomentar el crecimiento económico, también puede abrir la puerta a conflictos políticos y sociales. Y a medida que Europa afronta su tercera gran ola migratoria en los 15 años, esos mismos desafíos están impulsando a las naciones europeas a considerar la reforma de sus políticas de inmigración.

Cambio demográfico La crisis de los refugiados actuales en Europa a menudo se ha presentado como una lucha entre países generosas (como Alemania, que accedió a tomar un gran número de solicitantes de asilo) y naciones egoístas (sobre todo el Reino Unido, que sólo a regañadientes decidió aceptar mas gente). Pero la situación demográfica real en cada nación ayuda a dilucidar su comportamiento.

Según las proyecciones de la UE, Alemania perderá unos 10 millones de personas entre 2020 y 2060 debido a los cambios demográficos. La población del país también se convertirá en mucho más antigua: durante el mismo período, la tasa de dependencia de la vejez (el porcentaje de personas de 65 años o más en comparación con las personas de entre 15 y 64) pasará de 36 por ciento a 59 por ciento, uno de los más altos Europa. Como resultado, la fuerza laboral de Alemania se prevé que disminuya un 25 por ciento en 2060. Esto creará desafíos fiscales para Berlín, incluyendo un mayor gasto en pensiones y asistencia sanitaria.

El cambio demográfico será más leve en el Reino Unido, que por mediados de siglo será el país más poblado de Europa (la población de Gran Bretaña ha sido proyectada para llegar a 80 millones en 2060, desde 67 millones en 2020). En promedio, la población británica será mayor de lo que es hoy en día, pero la tasa de dependencia de la vejez sólo será en el 43 por ciento en 2060 a partir del 30 por ciento en 2020, uno de los más bajos de Europa. A diferencia de Alemania, la mano de obra británica se incrementará en un 10 por ciento entre 2020 y 2060. A 1,9 hijos por mujer, el Reino Unido tiene una de las tasas de fecundidad más altas de la Unión Europea.

A medida que las tasas de fertilidad caen y la esperanza de vida crece, el cambio demográfico plantea una grave amenaza para el modelo económico de la posguerra que predomina en Europa, que supone una gran fuerza de trabajo que pueda pagar suficientes impuestos para sostener a jóvenes y ancianos. Muchos gobiernos reaccionaron a la disminución de la natalidad ofreciendo beneficios cada vez más generosos para las familias que tuvieran niños. Pero estas políticas han tenido un impacto limitado. Incluso en Suecia, donde generosas prestaciones parentales dieron lugar a modestas mejoras en las tasas de fertilidad, los partos han estado por debajo del nivel de reemplazo durante más de dos décadas.

La inmigración, sin embargo, puede mitigar el proceso de cambio demográfico. La lógica es simple: si un país no puede producir suficientes trabajadores en el país, siempre puede importarlos. En principio, los nuevos trabajadores llenan la escasez de mano de obra y aumentan la demanda interna, impulsando a las empresas a expandirse y contratar a nuevos trabajadores. Inmigrantes altamente calificados contribuyen a la especialización de la economía, mientras que los inmigrantes poco calificados a menudo toman los trabajos que los locales no quieren hacer. Además, más trabajadores significa una base tributaria más amplia, lo que mejora la situación fiscal de los países de acogida y ayuda a que los gobiernos cubran el costo de mantener a los ciudadanos locales más viejos. Sin embargo, la realidad es más complicada.

Cambio demográfico

La actual crisis de los refugiados en Europa a menudo se ha presentado como una lucha entre países generosos (como Alemania, que accedió a tomar un gran número de solicitantes de asilo) y naciones egoístas (sobre todo el Reino Unido, que sólo a regañadientes decidió aceptar mas gente). Pero la situación demográfica real en cada nación ayuda a dilucidar su comportamiento.

Según las proyecciones de la UE, Alemania perderá unos 10 millones de personas entre 2020 y 2060 debido a los cambios demográficos. La población del país también envejecerá mucho: durante el mismo período, la tasa de dependencia de la vejez (el porcentaje de personas de 65 años o más en comparación con las personas de entre 15 y 64) pasará de 36 a 59 por ciento, una de las más altas de Europa. Como resultado, se prevé que la fuerza laboral de Alemania disminuya un 25 por ciento en 2060. Esto creará desafíos fiscales para Berlín, incluyendo un mayor gasto en pensiones y asistencia sanitaria.

El cambio demográfico será más leve en el Reino Unido, que para mediados de siglo será el país más poblado de Europa (se estima que la población de Gran Bretaña llegará a 80 millones en 2060, desde 67 millones en 2020). En promedio, la población británica será mayor de lo que es hoy en día, pero la tasa de dependencia de la vejez sólo será en el 43 por ciento en 2060 a partir del 30 por ciento en 2020, una de las más bajas de Europa. A diferencia de Alemania, la mano de obra británica se incrementará en un 10 por ciento entre 2020 y 2060. Con 1,9 hijos por mujer, el Reino Unido tiene una de las tasas de fecundidad más altas de la Unión Europea.

Estas estadísticas explican en parte las diferentes reacciones en Berlín y Londres a la crisis de los refugiados. Alemania está mucho más en la necesidad de mano de obra importada que el Reino Unido. La mayoría de los solicitantes de asilo que llegan a Alemania son hombres y mujeres en edad de trabajar junto a sus hijos, que con suerte se incorporarán a la fuerza de trabajo en la próxima década. Y aunque los recién llegados no revertirán por completo el envejecimiento y la disminución de la población de Alemania, las van a suavizar un poco.

Sin embargo, estos ejemplos aún no ofrecen una visión completa de la situación. El problema de la inmigración es que lo que tiene sentido desde un punto de vista económico no es necesariamente aceptable desde el punto de vista político. En Europa, las necesidades demográficas no son el único, ni siquiera el más importante, de los motores de la política gubernamental.

La Política de la Demografía

En los últimos 15 años, Europa ha experimentado tres periodos migratorios notables. El primero tuvo lugar entre 2004 y 2007, cuando la Unión Europea se expandió hacia el este y los trabajadores de los países densamente poblados, como Polonia y Rumania, podían trasladarse a Europa Occidental con mayor facilidad. La segunda oleada comenzó en 2009, cuando la crisis de la periferia europea obligó a los trabajadores a trasladarse al centro económico del continente en busca de trabajo. La tercera y actual ola involucra a cientos de miles de personas procedentes de Oriente Medio y otras zonas inestables que tratan de solicitar asilo en Europa.

Cada ola de inmigración ha provocado conflicto político. Cuando los países del antiguo bloque comunista se unieron a la Unión Europea a mediados de los años 2000, varios gobiernos restringieron temporalmente el ingreso de trabajadores de los nuevos Estados miembros. En aquellos países que no  establecieron restricciones se sufrieron reacciones políticas. Esto ocurrió en el Reino Unido, donde un pico de la inmigración, sobre todo de Polonia, ayudó al surgimiento del UKIP, el partido que lucha contra la inmigración.

Mientras que la segunda de las olas de migración – de la periferia al centro de la economía- núcleo no fue particularmente dañina para los países receptores, sí perjudicó a la periferia europea. En países como Portugal, España o Grecia, la emigración ofrece algo de alivio a las crisis de desempleo, ya que hay menos personas que compiten por puestos de trabajo. Pero también crea la seria amenaza de una fuga de cerebros ya que  personas que se educan gratuitamente en las universidades de la periferia europea, luego se van a trabajar a empresas en los países centrales como Francia y Alemania. A pesar de que los países de la periferia europea muestran algún crecimiento modesto, la mayoría de ellos todavía tiene  problemas para recuperar el talent que se mudó al centro.

La crisis migratoria actual es sustancialmente diferente, ya que la mayoría de los nuevos inmigrantes están en busca de asilo en Europa. Ellos no tienen pasaportes europeos, por lo que en principio es más difícil para ellos encontrar un trabajo. Muchos de ellos son musulmanes, lo que los convierte en un blanco para los grupos de extrema derecha y nacionalistas que los ven como una amenaza a la cultura europea. Los recientes ataques contra albergues para migrantes en el este de Alemania y el crecimiento electoral de los partidos anti-inmigración, como los Demócratas de Suecia, ejemplifican el tipo de animosidad al que muchos inmigrantes se enfrentan en Europa. Estos migrantes también están poniendo en tela de juicio todo el sistema de inmigración de la UE, mientras los Estados miembros tienen dificultades para encontrar una solución global a la crisis.

Las condiciones políticas nacionales también afectan al comportamiento de los países, especialmente aquellos que podrían utilizar los trabajadores agregados. Polonia celebrará elecciones en octubre; con el gobierno conservador en ejercicio perdiendo votos en beneficio de la oposición nacionalista, Varsovia se muestra reacia a aceptar una cuota obligatoria de inmigrantes durante la campaña electoral. Por otra parte, recientes declaraciones de funcionarios polacos sugieren que su país sólo aceptaría solicitantes de asilo cristianos.

El Gobierno de Hungría está bajo una presión similar de la derecha nacionalista para que  adopte una postura anti-inmigración. Y los estados bálticos, donde las políticas pro inmigración tendrían sentido dada la bajísima fertilidad y la alta emigración, creen que son demasiado pequeños para hacer frente a un aumento en las solicitudes de asilo.

La crisis migratoria exigirá reformas difíciles.

Alemania es uno de los pocos países europeos que tratan de resolver este problema. Hace apenas dos años, a un refugiado no se le permitió trabajar durante los primeros 12 meses. Las reformas recientes han reducido el tiempo de espera a tres meses.

Pero esto sólo se aplica a aquellos hombres y mujeres que son capaces de obtener la aprobación de sus solicitudes de asilo. Hay cientos de miles de inmigrantes en Europa que no han sido deportados pero cuya solicitud haya sido rechazada. Muchos países europeos carecen de recursos para hacer frente a los inmigrantes ilegales, que terminan trabajando extraoficialmente en los puestos de trabajo efectivo como mano de la economía sumergida. La integración también es problemática; las barreras del idioma pueden impedir que los inmigrantes calificados puedan ejercer su oficio y que sus hijos asistan a la escuela.

Por otra parte, cada país se enfrenta retos demográficos particulares; no todos están igualmente dispuestos a aceptar nuevos inmigrantes. Bajas tasas de fecundidad y economías vigorosas favorecen, en países como Alemania, políticas de inmigración más abiertas y la introducción de reformas legislativas. Pero otras naciones, como Francia y Finlandia, tienen tasas de fecundidad relativamente altas pero economías estancadas y alto desempleo, por lo que la inmigración se vuelve un tema políticamente sensible y las reformas se retrasan.

También hay países, como Grecia y Portugal, que tienen tasas de fertilidad extremadamente bajos, alto desempleo y economías débiles. Los gobiernos de estos países pueden decidir no aceptar inmigrantes adicionales en sus frágiles economías, sobre todo cuando la gente local no tiene trabajo. La situación de Grecia también ilustra cómo un aumento de la inmigración, combinado con una crisis económica, puede abrir la puerta al surgimiento de grupos de extrema derecha, como es el caso con el partido neonazi Amanecer Dorado.

Entretanto, muchos países de Europa Central y del Este en realidad podrían beneficiarse de la mano de obra inmigrante para ayudar a reforzar sus poblaciones. Países como Polonia, Rumania y Bulgaria perderán progresivamente población en las próximas cuatro décadas a causa de las tasas de fecundidad bajas y altas tasas de emigración. La región del Mar Báltico hasta el Mar Negro se enfrenta a un futuro en el que areas rurales enteras, principalmente rurales, serán abandonads enteras, mientras muchos jóvenes emigran y otros se mudan a los centros urbanos en busca de trabajo. Pero elementos dentro de estas sociedades relativamente homogéneas pueden resistirse a las reformas y a la aceptación de más inmigrantes. Incluso si los gobiernos de Europa Central y Oriental pueden abrir con éxito sus fronteras a más inmigrantes, la región tendrá que luchar para competir con los países de Europa Occidental que ofrecen mejores salarios y oportunidades de educación.

Cada país europeo responderá a estos desafíos de manera diferente. La evidencia muestra que la inmigración mitiga, pero no revierte, el cambio demográfico. La población de Europa llegará a su máximo hacia mediados de siglo y luego comenzará a declinar, aunque las tasas de inmigración crezcan. En las propias familias de inmigrantes, que tienden a tener más hijos que sus pares nacionales, las tasas de fertilidad están cayendo independientemente. Aunque los países pueden establecer políticas para adaptarse a los nuevos datos demográficos, es poco lo que pueden hacer para impedir efectivamente que  el cambio suceda.

*Strategic Forecast (www.Stratfor.com), es una entidad dedicada a investigar y analizar los riesgos y la seguridad mundial, las relaciones estratégicas entre los países y los factores de poder de las naciones. Stratfor ofrece una combinación de visión geopolítica, inteligencia basada en fuentes y un análisis objetivo para producir información confiable, previsión para empresas, organizaciones y agencias gubernamentales. Para obtener más información sobre las soluciones de Stratfor, haga clic aquí:http://info.stratfor.com/solutions/

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